SAP Barcelona, 3 de Febrero de 2004

Ponente:FRANCISCO JAVIER PEREDA GAMEZ
Número de Recurso:912/2002
Procedimiento:CIVIL
Fecha de Resolución: 3 de Febrero de 2004
Emisor:Audiencia Provincial - Barcelona, Sección 1ª
RESUMEN

DECLARACION DE TITULARIDAD DE LIBRETAS, CUENTAS BANCARIAS Y ACCIONES. PAGO DE SALDOS. INTERPRETACION DEL CONTRATO DE ASUNCION DE DEUDAS. La asunción de deuda es, en sentido amplio, la transmisión pasiva de la relación obligatoria, la sustitución de la persona del deudor, construida por la doctrina en Código civil con base en la extinción de las obligaciones (art. 1156) y en la novación... (ver resumen completo)

 
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SENTENCIA

Barcelona, 3 de febrero de 2004.

Audiencia Provincial de Barcelona. Sección Primera.

Magistrados:

Francisco Javier Pereda Gámez (Ponente)

Dolors Portella Lluch.

Laura Pérez de Lazárraga Villanueva

Rollo n: 912/2002

Pleito: n. 72/1999

Procedencia: Juzgado de Primera Instancia: n. 1 de Rubí.

Objeto del juicio: Juicio declarativo ordinario de menor cuantía. Declaración de titularidad de libretas,

cuentas bancarias y acciones y condena al pago de saldos, intereses y dividendos.

Motivo del recurso: disconformidad con la valoración probatoria (falta de prueba directa e indirecta

sobre débitos cargados en las cuentas). Incorrecta interpretación de contrato de asunción de

deuda, supuestamente novatorio y extintivo.

Apelantes: D. Blas y D. Juan Francisco , D. Santiago y D. Gaspar

Abogado: Sr. Almazor Nogueras

Procurador: Sr. Calders Artis.

Apelado: Banco Bilbao Vizcaya, S.A.

Abogado: Sr. Iglesias Martínez

Procurador: Sr. Paloma Carretero.

ANTECEDENTES DE HECHO
  1. EL PLEITO DE BASE:La demanda principal, presentada el 2 de marzo de 1999, se fundamenta en la titularidad a favor de alguno de los actores, en exclusiva o pro-indiviso, de una libreta a plazo, una libreta de ahorro, un saldo y varias acciones abiertas y suscritas con el antiguo Banco de Bilbao y de una libreta, saldo y acciones abierta y suscritas con el antiguo Banco de Vizcaya así como en la reclamación de sus saldos, intereses, frutos y costas.

    Al efecto se expone extensamente la situación de suspensión de pagos de D. Blas (padre) en 1984, la transacción con los bancos (a través, en concreto, de una asunción de pago e hipoteca unilateral por parte de la sociedad patrimonial Can Estapé, S.A., el 2 de mayo de 1985) y la aceptación de la misma por las entidades bancarias antecesoras de la demandada. Se sostiene que con ello se saldó y finiquitó el total del crédito y que deben devolverse los saldos y acciones que el banco retiene, por entender que la novación desvinculó a los acreedores primitivos.

    Acaba suplicando se declaren las titularidades y se condene a la demandada al pago de los saldos que cuantifica (67.082.702,33 ptas. para D. Blas -padre- y D. Juan Francisco por la libreta n. NUM000 ; NUM001 a favor de D. Blas -padre- por la libreta n. 170 con dos imposiciones n. 173/03 y 173/04; remanente de 1.499.659 ptas. a favor de estos dos demandados; 60 acciones de BBV a favor del dicho padre y otras 10 a favor de cada uno de los hijos D. Juan Francisco , D. Santiago y D. Gaspar - o su contravalor, que cifra en 3 millones y 500.000 ptas. respectivamente; 9.826,648,40 y saldo de 124.302 ptas. para los dos Blas Gaspar (padre e hijo) por la cuenta n. NUM002 ; 30 acciones del BBV al padre o su contravalor, que cifra en 500.000 ptas.) o aquellas otras sumas que resulten de la prueba. Pide también los frutos, intereses y costas.

    En la contestación se sostiene, en resumen, que en el momento de la suspensión de pagos se había dispuesto de los saldos de las libretas de ahorro e imposiciones a plazo por deudas anteriores de manera que ya se minusvaloró la cantidad justificada y reconocida en la Lista de Acreedores de la suspensa. Se defiende la prescripción de la acción respecto a las libretas e imposiciones a plazo y dice el demandado que la hipoteca y cesión de deuda se llevó a cabo a través de sociedad instrumental (levantando el velo de la sociedad), como garantía de superposición pero no con carácter de novación extintiva, por lo que no se liberó a los deudores. Se dice que lo cobrado de las cuentas ahora citadas se retrajo de los créditos reconocidos en la suspensión de pagos y que la cesión tuvo por finalidad que los actores obtuvieran unas letras falsificadas para conseguir que los bancos no persiguieran penalmente los hechos. Afirma la defensa del banco que las acciones depositadas fueron aplicadas en 1988 a cuenta de la mayor suma adeudada. Por todo ello se solicita la absolución con costas.

    La sentencia apelada, de 28 de junio de 2002, desestima la excepción de prescripción y considera que se produjo una novación subjetiva y objetiva por la asunción de deuda de Inmobiliaria Can Estapé, S.A., así como una correcta compensación de deudas anteriores a la suspensión de pagos (al quedar aprobados los créditos del Banco ante la suspensa en cantidad resultante de saldo entre débitos y créditos - entre los que se encontraban los ahora reclamados). Asimismo entiende que las acciones depositadas se aplicaron debidamente a la cancelación de créditos...

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